31 de octubre de 2017

Ante la guerra económica, ¡necesitamos una Constituyente abierta, pública y transparente!

A finales de mayo, casi un mes después de que el presidente Nicolás Maduro convocara a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), algunos compartimos nuestros deseos de que las mismas aprovecharan todo el potencial de las tecnologías 2.0, no para hacer un despliegue vanidoso mostrando cuán inteligentes somos, sino con el fin de compartir en tiempo real el trabajo que se estaba haciendo, que el pueblo estuviese bien enterado de lo que se estaba discutiendo en las diferentes comisiones de la ANC y pudiera dar su opinión.

Y es que, en mi muy humilde opinión, una Constituyente tiene que hacerse a puertas abiertas, con total transparencia. Con videos en tiempo real de los debates y discusiones no sólo en plenaria, sino en las comisiones. Que queden también las transcripciones de los debates. Y que la redacción de los textos se maneje con un sistema de versiones que vaya llevando registro de los cambios, quién los hace y por qué razón. Que hayan certificados y firmas digitales que garanticen la identidad de los participantes y la seguridad del sistema. Y que todo se pueda revisar en tiempo real.

Es incluso una excelente manera de desmentir rumores y chismes: Si tienes dudas, simplemente vas a la fuente oficial y listo. Pero si no hay ninguna fuente oficial, no se puede desmentir nada y todos seguiremos en incertidumbre.

Llevar adelante discusiones a puerta cerrada sin que la mayoría sepamos qué se discute; aprobar algo repentinamente y convocarnos a todos a marchar apoyando un texto que ni siquiera conocemos, es algo que se ha vuelto muy común en algunas instancias del gobierno bolivariano, como si fuéramos muy brutos para entender lo que se discute y decide, o como si no se pudiera confiar en nosotros. Es algo bochornoso, reprobable y grosero. Tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro se manifestaron en diferentes ocasiones en contra de hacer las cosas de forma oculta, en espacios cerrados, a escondidas de la gente.

Nada mejor que la construcción colectiva, que la contraloría popular en caliente, que el tener miles de ojos revisando lo que se está haciendo, opinando al respecto. Si tú y yo participamos en la construcción de algo, si nos sentimos parte de eso, si tenemos sentido de pertenencia y nos identificamos totalmente con lo que está allí plasmado, créannos que lo defenderemos hasta con la vida si fuera necesario. Si, en cambio, es un texto que redactó Fulanito y ni siquiera nos dejan leer lo que él escribió, lo más probable es que terminaremos dando la media vuelta y nos devolvamos a casa a dormir. ¡No importará un carajo! Si alguien más adelante quiere destruirlo, ni nos moveremos para evitarlo.

Sé que algunos temen a este tipo de construcciones colectivas, porque dicen que "la derecha se enterará de lo que estamos haciendo y pondrán todo tipo de objeciones". Es cierto. Veremos a El Nacional, La Patilla y ABC de España vociferando, atacándonos, escribiendo decenas de artículos contra nosotros. Pero ellos lo harán de una forma u otra, pues tarde o temprano se enterarán de lo que estamos redactando, o simplemente se aprovecharán de la desinformación para poner a circular versiones falsas de lo que estamos haciendo. Pero total, nosotros sí sabemos hacia dónde queremos ir: Al socialismo. A darle prioridad a los más débiles y necesitados para acabar contra la pobreza y desigualdad. ¿No llevamos 18 años en esto? ¿Y acaso nosotros somos mochos, o no nos sabemos defender?

¡No les tengamos miedo a esos medios! A lo que sí deberíamos temerlo es a que, por hacer las cosas a escondidas, se colaran errores o gazapos imperdonables en las decisiones de la ANC.

Economía y Constituyente


Todas y todos deberíamos estar muy bien enterados sobre las discusiones en la ANC en torno al tema económico, en un país que está padeciendo una grave crisis en ese tema. Pero hasta los momentos, la mayoría de los venezolanos desconocemos lo que se está discutiendo con precisión.
Fuera de eso, es muchísimo lo que desconocemos sobre este vital tema, a pesar de la grave ola especulativa e inflacionaria que se ha vivido las últimas semanas en el país, con empresarios aumentando al doble o al triple el precio de productos básicos, poniendo a sufrir a millones de personas al ver cómo su sueldo se vuelve agua y se escapa entre sus dedos, sin que ningún ente gubernamental tomara acciones efectivas para controlar estas obvias formas de sabotaje económico contra el país.

Por ello, quiero reiterar la importancia de tener una Constituyente abierta, pública y transparente. El 31 de mayo, dejé doce tuits en los que expresé mi opinión sobre cómo debería hacerse una Asamblea Constituyente en un mundo 2.0. Quiero dejarlos también en este blog:
Me gustaría ver una Constituyente que use las tecnologías 2.0 en todo su esplendor.

Que el texto de todas las comisiones se monte en tiempo real en un sistema estilo wiki, donde vayamos viendo los cambios y modificaciones. Que podamos ver quién va proponiendo qué. Las diferentes versiones de un mismo texto dentro de cada comisión. Que haya un histórico permanente con todo lo que va haciendo. Por supuesto, con toda la seguridad informática requerida.

Que se transmita audio y video en vivo de los debates en cada comisión, y queden disponibles junto a las transcripciones. Que la transparencia sea TOTAL. En 1999 había q esconder todo en las noches para que no lo cambien*. Hoy, el objetivo es mostrarlo todo. Hoy, tenemos que ser todas y todos contralores de la nueva Constitución.

En ese sitio web soñado de la ANC, todas y todos deberíamos poder dejar comentarios sobre cada artículo y tema que se está discutiendo. De hecho, una buena discusión sobre la ANC tiene que ver con la parte comunicacional y tecnológica.

Yo NO me imagino una Constituyente a puertas cerradas, donde las comisiones se reúnan y discutan sin que nadie se entere de lo que están haciendo, o una donde los textos en discusión se manejen en secreto. Nuestra Constituyente tiene que ser ejemplo para el mundo. En un mundo 2.0, no podemos hacer una Constituyente como si estuviésemos en 1950.

Hoy tenemos wikis, Git y muchos otros sistemas que permiten llevar versiones e históricos. ¡Hagamos las cosas como verdaderos revolucionarios! (FIN)
Hoy, más que nunca, en medio de esta preocupación por el tema económico en la Constituyente, creo que hacer las cosas bien, como verdaderos revolucionarios, se ha vuelto más importante que nunca. Creo firmemente en la construcción popular, colectiva, abierta y transparente, y creo que las tecnologías 2.0 nos lo permiten totalmente. No hay ninguna excusa para construir una Constitución como lo hubiéramos hecho hace 50 años. Suplico a las y los Constituyentes una rectificación al respecto.
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* En mayo, durante el debate sobre si era pertinente realizar una Constituyente o no, dirigentes del PSUV comentaron los "gazapos" y errores que se colaron en la Constitución de 1999 al ocurrir cambios no autorizados por personas no identificadas; incluso Iris Varela contó alguna vez que tuvieron que quedarse durmiendo al lado de la computadora donde se estaban guardando los borradores, para impedir que llegaran personas de noche a hacerle cambios al texto.

29 de octubre de 2017

Sobre sueldos, pizzas e inflación en Venezuela

Fuente: Pixabay
Es normal escuchar a mucha gente, incluyendo camaradas, quejarse de que los constantes aumentos de sueldos decretados por Maduro son culpables de la inflación. A veces he pensado lo mismo. Pero el sábado pasado, cuatro humildes trabajadores de un local de pizzas en un centro comercial del este de Caracas me hicieron reflexionar. Mientras pagaba un refresco, los escuché burlarse de su propia suerte.

El local vende "slices" (uno de los ocho pedazos de una pizza) a Bs. 15.800, y ellos contaban que eso es lo que les pagan a ellos por un día extra de guardia. "Lo que falta es que me paguen con un slice", bromeaba uno de los 4 trabajadores del pequeño local, quien también decía como chiste que le pagarán sus utilidades decembrinas con tres pizzas familiares.

Su sueldo es apenas mayor al salario mínimo, pero en la media hora que estuvimos por allí cerca vimos al menos a 4 o 5 personas comprando pizzas grandes a 96 mil bolívares cada una. Cuatro pizzas superan el sueldo mensual integral de un trabajador, incluyendo cestatickets, que para este momento es de Bs. 325 mil.

Estoy seguro de que el dueño de ese local se queja de "lo mal que le va", a pesar del alto volumen en ventas que tiene. Y si Maduro decreta aumento de sueldo mínimo en noviembre, seguramente ese dueño gritará que lo tienen al borde de la quiebra y aumentará el costo de las pizzas en 50% o más, como ya lo han hecho en el pasado.

Pero el sueldo que él le paga a un sólo trabajador es de apenas 10 mil bolívares diarios, mucho menos de lo que cuesta un slice de pizza. Suponiendo que el local venda 20 pizzas grandes diarias, el ingreso bruto sería de casi 2 millones de bolívares diarios. El sueldo diario de los 4 muchachos (Bs. 40 mil) sería apenas el 2 por ciento de esos ingresos. Una cantidad absolutamente insignificante.

Aún si Maduro "se volviera loco" y ordenara un aumento de sueldo gigantesco de sueldo, de 800 por ciento, el sueldo diario de uno de estos chamos seguirá siendo inferior al precio de venta de una sola pizza grande. 

Muchos me criticarán porque estoy obviando muchas cosas, entre ellas el elevado costo de la materia prima, impuestos, alquiler, etcétera. Lo que quiero resaltar aquí es lo insignificante que es el salario de los trabajadores en comparación con todos los demás costos que tiene una pizza que se vende en un centro comercial del este de Caracas.

Maduro normalmente decreta aumentos salariales de 30 o 40 por ciento. Pero si el salario apenas representa el 2 por ciento del precio de la pizza, no debería ocurrir un aumento mayor al 1 por ciento en su precio de venta al público. Es decir: Si Maduro decreta 40 por ciento de aumento salarial, una pizza grande de 96 mil bolívares no debería aumentar su precio más de mil bolívares.

Pero lo que termina ocurriendo es que los empresarios aumentan los precios a sus productos de 30 a 50 por ciento, pocas horas después de que Maduro hace el anuncio, generando una ola inflacionaria que a los pocos días se ha comido el aumento y causa un malestar generalizado en la población, que muchas veces termina culpando a los aumentos de sueldo por la inflación. Sin embargo, he escuchado a algunos empresarios respondiendo despóticamente a personas que les reclaman, con la satírica frase: "¿Pero no querían Patria, pues? ¡Tomen su Patria!", lo que expresa el caracter intencional y malicioso de estos aumentos.

Ojalá y los trabajadores pudieran aumentarse el sueldo ellos mismos, como lo hacen los empresarios con sus productos: sin consultárselo a nadie.

"¡Pero en Estados Unidos...!"


Ahora bien: todos nuestros empresarios locales alaban y envidian el modelo estadounidense, así que veamos cómo funcionan ellos para ver si nuestros empresarios hacen algún esfuerzo por imitarlos.

Hay una página que muestra cuánto gana un trabajador de la famosa cadena Pizza Hut en Estados Unidos: Entre 8 y 11 dólares la hora, dependiendo del cargo:
  • El cocinero gana 8,33 dólares la hora
  • El cajero 8,36 dólares la hora
  • El conductor de envíos gana 9,83 dólares la hora
  • El gerente del restaurant gana 11,32 dólares la hora
Fuente: https://www.indeed.com/cmp/Pizza-Hut/salaries

Ahora bién: Según la página oficial de Pizza Hut (www.pizzahut.com), puedo comprar una pizza grande en Estados Unidos por 11,76 dólares. 


Esto significa que, si un trabajador quisiera comprarse una pizza grande:
  • En Estados Unidos podría hacerlo con una o dos horas de trabajo
  • En el capitalismo venezolano del este de Caracas, el trabajador tendría que trabajar casi diez días para comprarse una pizza grande. 
¿Esta desproporción tan absurda también es culpa de Maduro? No voy a negar que el costo de la materia prima es responsable del costo de la pizza en Venezuela, pero reitero: cada vez que aumenta Maduro el salario, los empresarios nos suben el precio de todos los productos de forma absurda e injustificada. ¿Tiene que venir Maduro y sentarse con cada empleador y dueño de pizzerías de Venezuela, para revisar su estructura de costos y obligarles a pagar sueldos decentes a sus trabajadores? ¿O es simple y llanamente falta de conciencia de nuestros empresarios?

Desde el empresariado se nos dice que Maduro fracasó, y que la única alternativa para arreglar el país es el capitalismo venezolano que ellos han creado: trabajar para estos empresarios, ganando diariamente menos de lo que cuesta un slice de pizza y yendo a votar por los políticos que representan sus intereses. ¿Así piensan que los apoyaremos?

Lo mismo tenemos que hacer desde nuestro lado. El gobierno de Maduro ha tenido muchas fallas en medio del sabotaje bestial que se le hace desde dentro y fuera del país, que tiene a muchísima gente molesta y pasando necesidad. Una quincena de 160 mil bolívares no alcanza absolutamente para nada, dados los aumentos desproporcionados e inconsultos que han realizado los empresarios en las últimas dos semanas, en un aparente "castigo" contra la población por haberle dado la victoria al chavismo en 18 de 23 gobernaciones.

Se acaban de anunciar elecciones de alcaldes en diciembre: ¿qué hará el gobierno para estabilizar los precios y evitar el chantaje empresarial de que, si ganan los chavistas, nuevamente nos "castigarán" a la población con aumentos impagables con el fin de arrebatarnos la alegría en el mes más feliz del año?

Tenemos que seguir trabajando en crear un nuevo modelo que permita vivir cómodamente a todos los trabajadores, solucionando los muy graves problemas que tenemos. ¡No es fácil, pero tenemos que lograrlo!

8 de octubre de 2017

Castigo en las elecciones a gobernadores


-Muchos estamos molestos por el caos económico que se vive en estos momentos. Inflación sin precedentes. Empresarios que suben los precios de los productos alimenticios de forma desaforada, a veces hasta diariamente, basándose falsamente en los valores fijados por DolarToday.

-Existe una ausencia casi total de instituciones del Estado que pongan coto a esta grave ola de especulación. Nadie sabe dónde está la Sundde, Sudeban, Sudeaseg, el ministerio de Alimentación, el de Salud.

-La indignación es generalizada. Aunque el Presidente Maduro propuso a la Asamblea Nacional Constituyente 8 leyes para intentar contener la inflación y la especulación, incluyendo el denominado Plan 50, no hemos tenido como población mayor respuesta sobre cuándo se aprobarán las leyes y se implementará este plan. Todo lo contrario, los precios de muchos de los productos que estarán enmarcados en estas leyes siguen subiendo desaforadamente. Los constituyentes, funcionarios y políticos no ofrecen respuesta en el tema.

-En medio de esto, llegamos las elecciones de gobernadores del 15 de octubre. Y sabemos que muchas personas revolucionarias dicen que no irán a votar. Señalan estar decepcionadas de la poca acción de la Asamblea Nacional Constituyente. Sentimos que hay un clima muy parecido al del 6 de diciembre de 2015.

-Carlos Ocariz, alcalde del municipio Sucre (el segundo más grande de Caracas), es el candidato de la oposición para ser gobernador de Miranda. Su partido, Primero Justicia, tuvo un papel protagónico en las guarimbas y protestas violentas que sacudieron al país entre abril y julio, dejando unas 160 personas asesinadas.

-Aunque el 90 por ciento de los recursos del municipio Sucre provienen de ingresos propios (recaudación de impuestos, cobros por aseo urbano, etc.), el municipio se mantiene en un estado paupérrimo. La redoma de Petare es sinónimo de caos, delincuencia y está completamente dominada por mafias y por vendedores informales. La recolección de basura en el municipio es irregular y caótica, aún cuando es una de las más caras del país.


-Ni siquiera las urbanizaciones del este de Caracas que tanto apoyaron a Ocariz y su partido durante las "guarimbas" han sido recompensadas por su accionar; muchísimo menos los sectores populares. En ambos lugares hay elevados índices de delincuencia, inseguridad, calles sucias y destruidas, pobre recolección de basura y muy pocas obras de infraestructura.

-Ocariz no ha hecho absolutamente nada contra la guerra económica. No le interesa hacer nada, pues culpa de la misma a Nicolás Maduro, y afirma que hay que sacarlo del poder "para que esto acabe". Los mercados de la alcaldía de Sucre que vemos algunos días de la semana ofrecen precios iguales o superiores a los grandes supermercados del país, y no constituyen, salvo excepciones muy puntuales, una forma de ahorrar.

-Quienes circulamos con frecuencia entre los municipios Sucre y Libertador notamos el marcado contraste entre uno y otro: la presencia de funcionarios policiales en el centro de Caracas es mucho mayor que la que se ve en el municipio Sucre. El sector cultural está mucho más desarrollado, hay más obras y más eventos. Los comerciantes, por lo general, tienen mucho más éxito en el centro y oeste de Caracas, que en el este. Es raro ver locales comerciales  en el centro que estén cerrados o fuera de funcionamiento, algo cotidiano en el este de la ciudad.

-El problema del agua es poco mencionado, pero es muy grave: muchos sectores del municipio Sucre recibimos agua apenas dos o tres días a la semana. Lo mismo puede decirse con la iluminación pública.

-Si no fuera por la polarización política que hay en nuestro país, nadie consideraría seriamente premiar a Ocariz como gobernador: ni chavistas, ni mucho menos los opositores tan obsesionados con la eficiencia. Si la oposición va a votar por Ocariz, no es por premiar su eficiencia o su trabajo duro, sino por el mero hecho de "no querer a un chavista más" en el poder.  Cualquier opositor de base te lo confesará en privado.

¿Votar con la cabeza, o con las emociones?


-Ni los opositores que están votando por Ocariz, ni los chavistas que se están negando a votar están actuando con racionalidad. El voto tiene que ser un acto racional, pensado y meditado. No puede ser un acto tomado emocionalmente, por rabia o por necesidad de desquitarse por algo. Un chavista que no vaya a votar, o que vote por la oposición, no va a lograr que los precios se estabilicen, que los productos reaparezcan o que la Sundde cumpla con su trabajo.

-Creemos que la posibilidad de tener un gobernador de Miranda capaz de sentarse a trabajar con el gobierno nacional es algo fundamental para resolver nuestros problemas. Héctor Rodríguez podría sentarse a trabajar con el ministro de Relaciones Interiores para incrementar la presencia de efectivos policiales en Miranda. Podría trabajar con el ministro de Ecosocialismo para revisar los retrasos en la construcción del Sistema Tuy IV y solucionar los problemas de agua. Podría sentarse con Corpoelec y ayudar a solucionar los problemas con la iluminación pública. Esperemos que también se siente a trabajar con los entes responsables de la alimentación y resuelvan los graves problemas que tenemos.

-Carlos Ocariz difícilmente querrá sentarse con el gobierno nacional para buscar estas soluciones. Nunca lo hizo como alcalde. Todo lo contrario: si Ocariz gana, en unos meses argumentará que la única forma de solucionar los problemas de Miranda es DERROCAR A MADURO. Peor aún, instará a que salgamos a las calles a hacer guarimbas y protestas violentas. ¿Quienes morirán ahora? ¿Nuestros familiares y amigos? ¿Nosotros mismos? ¿O hasta nuestros hijos?

-Las organizaciones de base de estado Miranda (consejos comunales, comunas, CLAP, organizaciones vecinales), ¿podrán ir ante el gobernador Ocariz y exigirle solución a sus problemas? Pregúntele a las que hacen vida en el municipio Sucre si él, como alcalde, les ha ayudado.

-La interacción de Héctor Rodríguez con el gobierno nacional será fundamental, y estamos seguros de que un gobierno que quiere lograr la paz en la capital venezolana y el país, querrá sentarse a mejorar los problemas de los 4 municipios caraqueños están en el estado Miranda, así como de los municipios "satélites" donde viven cientos de miles de personas que diariamente se desplazan a la capital.

-No olvidemos, por otro lado, que la oposición y sus aliados empresariales siempre han tomado acciones como las que vivimos hoy, justo antes de todos los procesos electorales. Precios altos, escasez de alimentos y medicinas, apagones, fallas en el agua potable, telefonía celular e Internet; retrasos en el Metro, sabotaje desde las instituciones. No es la primera vez que nos pasa. Ojalá y el gobierno se esforzara para que esta fuera la última vez. Pero aún así, no dejemos que el desánimo o los problemas nublen nuestra capacidad de decidir de forma racional.

Castigo, ¿sí o no?


-Muchos chavistas hablan de aplicar un "voto castigo" negándose a votar este domingo. No puedo hablar por otros estados del país cuya realidad no conozco a profundidad, pero creo que el permitir que Carlos Ocariz llegue a ser gobernador de Miranda será un castigo para nosotros mismos, del que nos arrepentiremos muy pronto.

-¿Te molestan las decisiones que toman ciertas jefaturas del PSUV y quieres expresar tu descontento? Irreverencia en la discusión, pero lealtad en la acción, decía el comandante Hugo Chávez. Hay muchas formas de expresar este descontento como chavistas. No dejemos de usar todos los vehículos disponibles para decir lo que pensamos, pero sin tomar decisiones que sólo nos dañarán a nosotros.

-¿Aún quieres aplicar un "voto castigo"? Algunos proponen votar por Héctor Rodríguez o el candidato revolucionario que corresponda a tu estado, pero usando otra tarjeta que no sea la del PSUV: Están el PCV, PPT, Podemos, NCR, MEP, Tupamaro, UPV, Alianza para el Cambio u ORA. En mi opinión, es una propuesta muy válida, que debería convocar al PSUV para que se siente a conversar con aquellos partidos revolucionarios que siempre nos han apoyado. Soy de quienes piensa que el PSUV tiene mucho más que dialogar con camaradas revolucionarios de partidos aliados, que con golpistas como Julio Borges o Freddy Guevara. Ojalá puedan recapacitar al respecto.

-Vota por aquel que se siente a trabajar con el gobierno nacional para resolver nuestros problemas y continuar luchando por el socialismo que inició el comandante Hugo Chávez.

-No podemos finalizar este artículo sin recordar nuevamente, tanto al gobierno nacional como a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente, la urgencia de resolver los problemas económicos del país, que tienen frustrados, molestos y pasando mucha necesidad a millones de venezolanas y venezolanos, en particular a los chavistas y revolucionarios que tanto se han sacrificado apoyando nuestro proceso revolucionario. Sabemos que esfuerzos como los CLAP y la política de aumento de sueldos han sido de gran importancia, pero es necesario tomar más decisiones.